Las vacaciones son para descansar y desconectar y, muchas veces, eso significa experimentar. Haciendo cosas nuevas nuestro cerebro «se reinicia», olvida las preocupaciones diarias y se centra en las sensaciones divertidas y estimulantes que siempre trae lo novedoso.

Además, viviendo experiencias nuevas puedes encontrar una afición que te acompañe para siempre. Así que, ¿y si te lanzas este verano?

Deporte y actividad física para el verano

Seguro que hay una actividad física atrevida que siempre has querido probar. Sol, aire libre, montaña, playa… el verano invita dejar atrás las cuatro paredes de casa o la oficina. ¡Aprovecha!

Deportes acuáticos

Las vacaciones en la costa, el río o el embalse nos permiten tomar el sol y refrescarnos con agradables baños. Pero, también, practicar deportes acuáticos. Puedes ir por libre, pero también podrías dar un cursillo o clases con monitores especializados. Esto es interesante si se trata de deportes que requieren ciertas medidas de seguridad, un entrenamiento previo y/o un equipamiento muy específico.

No te lo pierdas. Este verano podría ser aquel en el que te iniciaste en el surf o en sus variantes como el paddle surf o windsurf. ¿Buscas una actividad todavía más atrevida? ¿Qué te parece volar sobre el mar practicando kite surf ?

Otras opciones son, por supuesto, el buceo, la piragua, el kayak o la vela. En muchos ríos podrás hacer rafting, una actividad que es pura adrenalina; o barranquismo, con el que combinas el deporte acuático con el senderismo.

Deportes en tierra

¿Hemos dicho senderismo? ¡Sí! Porque esta actividad es perfecta para las horas frescas del verano. ¿Nunca has deseado tener tiempo para descubrir los bonitos parajes naturales de tu comarca? El senderismo te permite darle caña a tus piernas y tu respiración mientras disfrutas de la tranquilidad del campo.

También puedes redescubrir tu ciudad. Quizá te sorprendas con lo divertido que puede ser retomar los patines que abandonaste al pasar la adolescencia. Si tienes hijos, patinar es una actividad divertida que podéis compartir. Si no los tienes, es una oportunidad perfecta para hacer deporte urbano y que la brisa te refresque.

Otras actividades

No todo es deporte. Prueba actividades nuevas. ¿Verdad que te da envidia (sana) la gente que hace buenas fotos? ¿Y los buenos cocineros y reposteros? Aprovecha tus días libres y haz un curso de fotografía o de cocina. Verás qué rápido consigues resultados excelentes.

Recupera tu interés por la música, acude a conciertos de grupos y estilos nuevos, ve al cine de verano y date un atracón, por fin, con todas las temporadas de tu serie favorita.

¡Y sonríe!

Hacer cosas nuevas oxigena la mente y el cuerpo. Volverás de tus vacaciones con una gran sonrisa en la cara porque habrás descubierto cosas fascinantes y muy divertidas.