Seguro que has oído hablar, alguna vez, de los abdominales hipopresivos​. Parecen haberse puesto de moda y podemos encontrar clases en infinidad de lugares.

Pero ¿sabes en qué consisten? Y ¿son realmente tan efectivos como dicen?

En este artículo trataremos de despejar todas tus dudas acerca de este deporte, que te hará ganar en salud.

Qué son los abdominales hipopresivos

Como su propio nombre indica, son movimientos que se basan en ejercer una hipopresión sobre los músculos abdominales. Esto se consigue adoptando diferentes posturas y mediante la contracción del diafragma en apnea respiratoria, es decir, aguantando la respiración.

Por qué funcionan

Al apretar el abdomen en espiración, se consigue un efecto de succión de los órganos internos de la zona y se ejerce una presión negativa, que provoca que los músculos se contraigan de manera refleja y se vayan fortaleciendo.

Beneficios de los abdominales hipopresivos

La fama que se ha ganado este tipo de ejercicio es bien merecida, ya que tiene innumerables beneficios para la salud de nuestro cuerpo.

Estos abdominales están especialmente recomendados para la recuperación de la faja abdominal y del suelo pélvico después del parto.

Gracias a estos ejercicios se pueden corregir muchos de los problemas del aparato genito-urinario que afectan a las mujeres, como pueden ser la incontinencia, el prolapso o los dolores durante las relaciones. Además, son muy eficaces para aliviar molestias de espalda, como la lumbalgia; o, incluso, para corregir posturas como un arco lumbar excesivo (muy común tras el embarazo).

Por supuesto, también son eficaces para adelgazar la zona del abdomen y mitigar trastornos de distensión abdominal.

Cómo realizar estos ejercicios

Si quieres aprender a hacer este tipo de abdominales, debes saber que son muy sencillos de realizar, pero requieren una rutina constante para que puedas ver sus resultados.

Existen diferentes posturas para hacer este ejercicio. Te vamos a poner un ejemplo básico para que puedas empezar.

· Túmbate boca arriba en una colchoneta o manta en el suelo, con las piernas flexionadas de manera que la espalda quede bien apoyada en el suelo.

· Inspira profundamente y espira hasta conseguir vaciar tus pulmones por completo. Hazlo dos o tres veces.

· En la última espiración, vacía completamente de aire tu cavidad torácica y aguanta así.

· En apnea, intenta meter el vientre hacia adentro todo lo que puedas. Succiona y trata de elevar tus vísceras. Es un movimiento hacia adentro y hacia arriba.

· Aguanta la posición todo el tiempo que puedas, espira y relaja.

No es complicado, ¿verdad? Si vas practicando durante media hora cada día, conseguirás una faja abdominal firme en poco tiempo. Te proponemos algunos ejercicios más en el siguiente vídeo.

Como has podido ver, tener unos abdominales tonificados no es complicado. Te animamos a conseguirlo.