Sabes perfectamente que ya no somos tan jóvenes como hace unos años, pero eso no quita que nos guste estar perfectas de salud, en buena forma y con una figura envidiable ¿cierto?

Lo bueno de todo es que tú sabes cómo seguir joven a pesar del paso de los años, eres una mujer lista que comprende y ha comprobado los beneficios que acarrea una buena alimentación y la práctica continua de un deporte adecuado.

Ahora bien, no puedes olvidarte de trabajar zonas específicas que son muy importantes para la salud general de tu cuerpo. Una de esas zonas es el suelo pélvico.

El suelo pélvico es un conjunto de músculos que tienes entre el pubis y el coxis, tiene forma de hamaca, cierra la cavidad abdominal y sujeta la vejiga, la vagina y el recto. Es muy importante porque es lo que evita la salida de la orina y mantiene en equilibrio los órganos internos femeninos.

Si no se cuida el suelo pélvico, puede acarrear problemas de incontinencia de orina y gases, y aunque menos frecuentes, prolapsos y disfunciones sexuales.

Son varias las situaciones que pueden hacer que tu suelo pélvico acabe sufriendo este debilitamiento, como por ejemplo, un embarazo, el parto, la menopausia, por cirugías o, simplemente, a causa del envejecimiento.

Pero tranquila, no todo es tan malo como se pinta, siempre tienes una solución fácil para prevenir estos posibles problemas futuros: el ejercicio.

Cuando trabajas el suelo pélvico comienzas a ver los beneficios en tu cuerpo y en tu salud:

Evitas la posible aparición de episodios de prolapso, evitando que el útero y la vejiga desciendan hacia el exterior.

Trata y previene la incontinencia urinaria.

Hace más fácil el parto y su posterior recuperación, ya que al tener esta zona bien fortalecida, dar a luz será menos doloroso y su recuperación mucho más sencilla.

Mejorará tu vida sexual, aumentará el placer, tus orgasmos y la calidad de tus relaciones sexuales.

– Se reflejará en una postura más correcta de tu cuerpo, evitando problemas de columna y logrando un abdomen bien firme.

Te preguntas qué tienes qué hacer para lograr todos estos beneficios ¿verdad?

Los conocidos ejercicios de Kegel, consistentes en una serie de ejercicios que contraen de forma voluntaria la musculatura del suelo pélvico. Los tan utilizados yoga o pilates con un ejercicio tan básico como hacer el puente sujetando un balón entre las piernas, realizar abdominales hipopresivos o incluso algunos juguetes eróticos como las bolas chinas, te ayudarán de forma sencilla a activar el transverso abdominal, mejorando notablemente tu suelo pélvico.

No descuides esta parte tan importante de tu cuerpo, tan solo has de añadir unos cuantos ejercicios a tu rutina deportiva y a tu día a día. Tu salud te importa, y mucho.

Feliz ejercicio.