En pocos artes se ha reflejado con tanta intensidad el sentimiento del amor como en el cine. Desde su concepción, ya hace más de un siglo, está repleto de grandes películas que muestran esa vieja pero eterna historia de chico conoce a chica y se enamoran.

Hasta el punto que en muchos casos pueden hacerte llorar por la dulzura de sus historias, pero sobre todo te harán reconocerte en algunos de sus más relevantes personajes.

Porque no puedes olvidarte que el séptimo arte no puede entenderse sin las historias de amor, tal y como afirmaron algunos de los más importantes directores de esta disciplina artística. Entre ellos, John Ford, Billy Wilder o más recientemente Woody Allen.

Cine solo para enamorados

En el ocio y, muy concretamente, en las películas cinematográficas, está presente este sentimiento común a todas las personas a través de unas obras que seguramente tengas en tu retina. Quizás por su fatalismo no puedes olvidarte de “Mensaje en una botella” que revive una de las historias de amor más tiernas que puedas recordar. Es cierto que se trata de una historia de amor un tanto irreal, pero que de todas formas llega al corazón. Puede que sea por la presencia de Kevin Costner, pero ante todo porque toca la fibra más sensible de tu alma.

Si hay que referirse a una historia de amor en el cine que se ha elevado a la eternidad, esa no es otra que la mítica “Casablanca” de Michael Curtiz. Narra el amor imposible de cristalizar, que es el que más te impacta como espectador. En este caso, no es mero entretenimiento, sino un sinuoso viaje al corazón de tu alma que puede darte alguna que otra pista sobre sus consecuencias.

Otra de las cintas inmortales que tocan esta temática es la oscarizada “Titanic”. Aunque en esta ocasión, la historia de amor que se cuenta sea solamente un pretexto para reflejar un acontecimiento histórico.

Si eres más sensible que otras personas tienes en “Los puentes de Madison” una de las obras cumbre en donde el amor es el eje central de la historia que te narra con absoluta maestría Clint Eastwood.

Todo en ella es sensualidad y la búsqueda del otro, hasta el punto que no es difícil que en algún momento se te salten las lágrimas sin excesivos esfuerzos. Pocas películas aportan el romanticismo de esta cinta de principio a fin a través de una historia real y contundente.

Tampoco puedes olvidar en tu filmoteca “Ghost”, aunque parte de unos planteamientos cinematográficos y emocionales diferentes. Pero será la mejor de las pruebas que para el amor no hay barreras artísticas que valgan.

Al igual que en “El final del romance”, una adaptación sobre la obra literaria de Graham Greene que pone de evidencia la fragilidad de este sentimiento.